
Rumbo compartido
El alcalde, Cruz Pérez Cuéllar, destacó que la ciudad cuenta con una de las mejores fuerzas laborales del mundo, no por su bajo costo, sino por su compromiso y capacitación. A ello se suma la posición geográfica privilegiada, que conecta directamente con el mercado estadounidense, además del conocimiento técnico local que ha hecho posible el desarrollo de naves industriales a gran escala.
Otro de los puntos subrayados durante el foro que se realizó ayer, fue la designación de Juárez como polo de bienestar por parte del Gobierno Federal. Esta etiqueta que podría traducirse en infraestructura, inversión pública y ventajas competitivas si es aprovechada de manera correcta.
La narrativa que se impulsó durante el foro apuntó a cambiar el enfoque con el que se suele hablar de Juárez, menos énfasis en la inseguridad y más atención en la industria, el talento humano y la capacidad de adaptación que ha demostrado la ciudad.
Se resaltó también el papel de Juárez como nodo estratégico en la región binacional, con participación de representantes de El Paso y Nuevo México. En un entorno global incierto, la colaboración entre sectores y fronteras sin duda es clave para sostener el desarrollo y atraer nuevas inversiones.
Pero, más allá de las cifras del evento, lo relevante fue el intento de reposicionar a Juárez como lo que es, una ciudad con retos, sí, pero también con argumentos sólidos para competir. Si la narrativa cambia, si se insiste en proyectar sus fortalezas sin maquillar sus realidades, quizá entonces el país y el mundo de los negocios empiecen a mirar a Juárez no sólo como un punto de paso.